ventana

chicas volviendo a casa

las chicas están volviendo a casa en sus coches
y yo me siento a la ventana y
observo.

hay una chica con vestido rojo
en un coche blanco
hay una chica con vestido azul
en un coche azul
hay una chica con vestido rosa
en un coche rojo.

cuando la chica del vestido rojo
sale del coche blanco
le miro las piernas

cuando la chica del vestido azul
sale del coche azul
le miro las piernas
cuando la chica del vestido rosa
sale del coche rojo
le miro las piernas.

la chica del vestido rojo
que ha salido del coche blanco
tenía las mejores piernas

la chica del vestido rosa
que ha salido del coche rojo
tenía piernas normalitas

pero no dejo de acordarme de la chica del vestido azul
que ha salido del coche azul

le he visto las bragas

no sabes lo emocionante que puede llegar a ser la vida
por aquí
a las 5:35 p.m.

Charles Bukowski

Del libro, El amor es un perro del infierno
Poemas 1974-1977
Traducción de Ciro Arbós

*

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Una tal Concha García

La cosa más profunda que he vivido
ya la he olvidado. Ahora sólo me importa
arreglar la ventana si se rompiera, o
limpiar los cristales. Todas las verdades
han sido un largo pronunciamiento sin fecha,
de pronto no recuerdo ninguna. Se confunden
encaramadas bajo los auspicios de mi necedad
que tampoco se precia. A mí me gusta
el encantamiento de ciertas tardes, cuando
lo evidente no es real.

Vanessa Alanís

*

ventanas

Desde mi habitación hay vistas al paraíso.
A veces me oculto tras las cortinas
y soy el detective privado de su alcoba
y la observo despojarse de sus ropas
que dicen mentiras
porque ella es más hermosa sin nada
o la veo echarse crema
o en bata leyendo un libro
con el pelo recogido
y se me sale el alma por la boca
porque quiero ser funambulista
y cruzar por la cuerda de tender hasta su vida
y decirle que su cuerpo es el taller donde arreglar el pasado
y sugerirle si sería tan amable
de dejarme aterrizar en su ajetreada agenda
y soltarle barbaridades como
te quiero desde hace cinco vidas
eres mi punto y final
o sé de un sitio donde dejan entrar a ángeles.

Y pienso: ¿alguna vez alguien habrá sentido
lo mismo por mí mirando a mi ventana?

Marwan