triste

Son cosas que pasan

He bajado hasta el averno y salí fortalecido
he sido interrogado durante horas en Tel Aviv
le he robado la cartera a la tristeza
he pasado tardes muertas con mis culpas
me he pegado con mucha gente
he tomado drogas
pasando noches enteras fuera de mi cuerpo
he bebido los licores de la más absoluta felicidad
y también me han aplastado los miedos de la infancia
he querido he odiado
fui capaz de saltar las tapias del rencor
he pedido perdón
he hecho cosas irreparables
he mentido por un beso
y he dicho la verdad aun sabiendo que así lo perdería todo
me han disparado en un barrio prohibido de Valparaíso
he tanteado con mi mano el túnel de tus piernas
encontrando el tiempo perdido
he sido Sísifo Ícaro y Ulises
escuché cantar a las sirenas y alguna vez ayudé a Pandora a abrir su caja
he follado en un hotel de Buenos Aires
en trenes y aeropuertos
he flotado desnudo en el Mar Negro
fui capaz de atrasar los calendarios
he corrido delante de la poli
tuve novias anoréxicas
me acosté con maniquíes
le tiré un penalti a Abel
he visto a mi padre dando todo
he llorado en Nicaragua Palestina en mi casa
he subido a trenes sin destino
he visto un Boca-River en La Bombonera
he hecho muchísimas cosas por muchas personas
he ocultado mis defectos
he sufrido gatillazos
he visto a la pobreza caminar en Puerto Plata
hice un mundo a tu medida
me conozco de memoria los caminos que llevan a la compasión
he sido infiel
me han engañado
he sido fiel y he dado hasta vaciarme
he firmado novecientas despedidas
he probado la anestesia epidural
he sido cobarde y valiente como quien viaja de Groenlandia hasta la Antártida
he pensado que no valía para hacer canciones
he pisado tres continentes diferentes en un día
he abrazado a Bardem
he escuchado a los árboles
me he hecho el dormido
me han abierto la cabeza
me he roto algunos huesos y he probado la gloria tras darlo todo por perdido
he sido un calzonazos
me he gastado mucho dinero
en cosas que nunca he utilizado
me han roto el corazón de setenta maneras diferentes y también he hecho mucho daño
me he perdido en Manhattan
he viajado en business y a dedo
he visto el amor con estos ojos
he marcado un gol en Rusia
he hecho caso a mi cabeza y a mi corazón
he probado mil salivas diferentes
pero nunca
__he conseguido
___que me quisieras

Marwan

Del libro, La triste historia de tu cuerpo sobre el mío

**

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Sobran las palabras

Por traidoras decidí hoy,
martes 24 de junio,
asesinar algunas palabras.
Amistad queda condenada
a la hoguera, por hereje;
la horca conviene
a Amor por ilegible;
no estaría mal el garrote vil,
por apóstata, para Solidaridad;
la guillotina como el rayo,
debe fulminar a Fraternidad;
Libertad morirá
lentamente y con dolor:
la tortura es su destino;
Igualdad merece la horca
por ser prostituta
del peor burdel;
Esperanza ha muerto ya;
Fe padecerá la cámara de gas;
el suplicio de Tántalo, por inhumana,
se lo dejo a la palabra Dios.
Fusilaré sin piedad a Civilización
por su barbarie;
cicuta beberá Felicidad.
Queda la palabra Yo. Para esa,
por triste, por su atroz soledad,
decreto la peor de las penas:
vivirá conmigo hasta
el final.

María Mercedes Carranza

*

Del libro: Tengo miedo

Crepúsculo

Hora de soledad y de melancolía,
en que casi es de noche y casi no es de día.
Hora para que vuelva todo lo que se fue
hora para estar triste, sin preguntar por qué.

Todo empieza a morir cuando nace el olvido.
Y es tan dulce buscar lo que no se ha perdido…
¡Y es tan agria esta angustia terriblemente cierta
de un gran amor dormido que de pronto despierta!

Viendo pasar las nubes se comprende mejor
que así como ellas cambian, va cambiando el amor,
y aunque decimos: ¡Todo se olvida, todo pasa…!
en las cenizas, a veces nos sorprende una brasa.

Porque es triste creer que se secó una fuente,
y que otro bebe el agua que brota nuevamente:
o una estrella apagada que vuelve a ser estrella,
y ver que hay otros ojos que están fijos en ella.

Decimos: ¡Todo pasa, porque todo se olvida…!
y el recuerdo entristece lo mejor de la vida.
Apenas ha durado para amarte y perderte
este amor que debía durar hasta la muerte.

Fugaz como el contorno de una nube remota,
tu amor nace en la espiga muriendo en la gaviota.
Tu amor, cuando era mío, no me pertenecía.
Hoy, aunque vas con otro, quizás eres más mía.

Tu amor es como el viento que cruza de repente:
Ni se ve, ni se toca, pero existe y se siente.
Tu amor es como un árbol que renunció a su altura,
pero cuyas raíces abarcan la llanura.

Tu amor me negó siempre lo poco que pedí,
y hoy me da esta alegría de estar triste por ti.
Y, aunque creí olvidarte, pienso en ti todavía,
cuando, aun sin ser de noche, deja de ser de día.

José Ángel Buesa

*