suerte

Mejor te invento

Estás alicaído, estás dudando,
no te alcanzan las pruebas ni las preces,
cada Dónde te ofusca, y cada Cuándo

Recorres el confort, las estrecheces
que quedaron atrás y es razonable
que reclames la vida que mereces,
las ventanas en paz, el techo estable.

Pero yo, te confieso, prefería
(¿cómo querés hermano, que te hable?)
cuando tu vieja angustia estaba al día
con la angustia del mundo, cuando todos
éramos parte en tu melancolía.

Sé qué polvos trajeron estos lodos
pero saberlo no es la mejor suerte.
Inventaré quién sos. De todos modos,

inventarte es mi forma de creerte.

Mario Benedetti

*

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NOTICIAS DE HOSPITAL

Echamos a suertes quién debía ir a verlo.
Me tocó a mí. Me levanté de la mesa.
Se acercaban ya las horas de visita al hospital.

No respondió nada a mi saludo.
Quería cogerle de la mano, la aparto
como un perro hambriento que no suelta su hueso.

Parecía como si le diera vergüenza morir.
No sé de qué se habla con alguien como él.
Nuestras miradas se evitaban como en un fotomontaje.

No dijo ni quedate, ni vete.
No preguntó por nadie de los de nuestra mesa.
Ni por ti, Juancho, ni por ti, Moncho, ni por ti, Pancho.

Empezó a dolerme la cabeza. ¿Quién se le muere a quién?
Exalté la medicina y las tres lilas del vaso.
Hablé del sol y fuí apagándome.

Qué bien que haya peldaños para salir corriendo.
Qué bien que haya una puerta para poder abrirla.
Qué bien que me esperen en esa mesa.

El olor a hospital me provoca náuseas.

Wislawa Szymborska

Del libro, QUÉ ALEGRÍA MÁS GRANDE (1967)
Traducción, David Carrión Sánchez

**

El porsche rojo

se siente bien
ser llevado en un porsche
rojo
por una mujer con
mejores lecturas que
yo.

se siente bien
ser llevado en un porsche
rojo
por una mujer que puede explicarme
cosas acerca
de la música
clásica.

se siente bien
ser llevado en un porsche
rojo
por una mujer que compra
cosas para mi refrigerador
y mi
cocina:
cerezas, ciruelas, lechuga, apio,
cebollas,
huevos, bollos, ajíes,
azúcar rubia,
condimentos italianos, orégano,
vinagre blanco, aceite de oliva
y rábanos
rojos.

me gusta ser llevado
en un porsche rojo
mientras fumo cigarrillos con
una tranquilidad apacible.

soy afortunado. Siempre lo
he sido:
aun cuando estaba muriendo de hambre
las bandas tocaban para mí.
el porsche y ella
son muy agradables.
y he aprendido a sentirme bien cuando
me siento bien.

es mejor ser llevado en un
porsche rojo
que tener
uno.

la suerte del tonto es
sagrada.

Charles Bukowski

*