quiere

[Quebrado, como un plato]

QUEBRADO, como un plato
quebrado de deseos, nostalgias, sueños
yo soy este que quiere a fulana el día trece de cada mes
y este que llora por la otra y la otra cuando las recuerda.
¡Qué deseo de hembras maduras
y mujeres tiernas!
Mi brazo derecho quiere una cintura
y mi brazo izquierdo una cabeza.
Mi boca quiere morder y secar lágrimas.
Voy del placer a la ternura
en la casa del loco,
encendiendo veladoras
y quemando mis dedos como copal
cantando con el pecho una ronca canción obscura.
Estoy perdido y quebrado
y no tengo nada ni a nadie,
ni puedo hablar ni sirve.
Solo puedo moverme
mientras me cae la ceniza
y me caen piedras y sombras.

Jaime Sabines

Del libro, Tarumba (1956)

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PROSIGUE EL MISMO ASUNTO, Y DETERMINA QUE PREVALEZCA LA RAZÓN CONTRA EL GUSTO

*Soneto

Al que ingrato me deja, busco amante;
al que amante me sigue, dejo ingrata;
constante adoro a quien mi amor maltrata;
maltrato a quien mi amor busca constante.
__Al que trato de amor, hallo diamante,
y soy diamante al que de amor me trata;
triunfante quiero ver al que me mata,
y mato al que me quiere ver triunfante.
__Si a éste pago, padece mi deseo;
si ruego a aquél, mi pundonor enojo:
de entrambos modos infeliz me veo.
Pero yo, por mejor partido, escojo
de quien no quiero, ser violento empleo,
que, de quien no me quiere, vil despojo.

Sor Juana Inés de la Cruz

*Soneto. Un soneto es una composición poética compuesta por 14 versos de arte mayor,
endecasílabos en su forma clásica.​ Los versos se organizan en cuatro estrofas:
dos cuartetos (estrofas de cuatro versos) y dos tercetos (estrofas de tres versos).
Aunque la distribución del contenido del soneto no es estricta,
puede decirse que el primer cuarteto presenta el tema del soneto,
y que el segundo lo amplifica o lo desarrolla. El primer terceto reflexiona sobre la idea central,
o expresa algún sentimiento vinculado con el tema de los cuartetos.
El terceto final, el más emotivo, remata con una reflexión grave o con un sentimiento profundo,
en ambos casos, desatados por los versos anteriores. De esta manera, el soneto clásico
presenta una introducción, un desarrollo y una conclusión en el último terceto,
que de algún modo da sentido al resto del poema.

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