marwan

allí dentro

Si algún lugar se merece un homenaje son los asientos de atrás de un coche. Allí, en ese pequeño rectángulo de gomaespuma forrada, encontraron refugio una infinidad de amantes antes de que fuera posible disponer de un colchón. Allí dentro se encontraron jóvenes inexpertos repitiendo una y otra vez esas noches que no se pueden repetir. Allí se dijeron las palabras más bellas y se desbordaron las caricias de las manos. Allí dentro el amor fue fabricando el vaho de las ventanas y unos dedos torpes aprendieron a desabrochar un sostén en la oscuridad. Allí dentro se alejaban de las luces de la ciudad, fuera de las líneas trazadas por los edificios hacia esos lugares que no aparecen en los mapas de los callejeros, buscando un trozo de cielo. Allí dentro también encontramos refugio tú y yo y allí dentro comprendí que el paraíso consistía en un Ford Escort y unos hombros de mujer.

Marwan

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CONSIDERACIONES SOBRE ALGO QUE SUCEDE A LOS HOMBRES

                              El cuerpo femenino es un misterio,
                             un prodigio, un regalo, una dura adicción,
                            y la mujer se encarga de que sea,
                           con su empeño frecuente en racionarlo,
                          un problema también de trascendencia.
                         VICENTE GALLEGO

A veces se te desordena el alma
porque cruza una diosa por la calle
y te ves siendo capaz de poner
todos los años que te quedan a su nombre.

Pero suele suceder que nunca lo haces,
nunca dices nada
y la joven pasa de largo
dejando un olor a gasolina,
como quien suelta una especie de pregunta por el aire.

Entonces te observas a ti mismo,
con la vida despeinada y sin botones
y no te da tiempo a colocar todo el desajuste
que se ha formado en tu pecho
porque cuando te dispones a ello,
tarde o temprano,
vuelve a cruzar otra muchacha con su milagro
para demolerte de nuevo el bienestar.

Las mujeres no creo que seáis conscientes de ello
-de la angustia que provoca el deseo del cuerpo femenino-
pero esto es lo que a menudo nos sucede a los hombres,
que se nos deshace la estructura viéndoos pasar
sabiendo que nunca sabremos
cuánto pesa vuestra alegría
ni las frases de amor, aún sin destinatario,
que lleváis escritas dentro.

Marwan

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