mano

EL GRAN NÚMERO

Cuatro mil millones de gentes sobre esta tierra,
y mi imaginación es la que era.
No se le dan bien los grandes números.
Sigue conmoviéndola lo particular.
Vuela en la penumbra cual luz de linterna,
revela sólo los primeros rostros de la fila,
mientras el resto se pierde en el abismo ciego,
en el no pensamiento, en el no olvido.
Pero esto, ni el mismo Dante lo detendría.
Y qué decir cuando una no lo es,
aun con todas las musas a mi lado.

non omnis moriar -pena prematura.
Pero, ¿acaso vivo entera?, ¿y si esto basta?
Nunca ha bastado, mucho menos ahora.
Elijo rechazando pues no hay otra manera,
pero lo que rechazo es más numeroso,
más espeso, más insistente que nunca.
A costa de pérdidas indescriptibles, un poemita, un suspiro.
A una llamada estruendosa respondo con un susurro.
Cuánto silencio, no lo contaré.
Un ratón al pie de su montaña materna.
La vida dura unas pocas huellas de uña sobre la arena.

Mis sueños, incluso, no son, como debieran, populosos.
Hay más soledad en ellos que multitudes y jaleo.
A veces pasa un momento alguien ya difunto.
Una sola mano mueve el pomo.

La casa vacía se cubre de anexos de eco.
Desde el umbral bajo corriendo al valle
silencioso, como de nadie, ya anacrónico.

De dónde aún este espacio dentro de mí.
No lo sé.

Wislawa Szymborska

Del libro, El gran número fin y principio y otros poemas
Traducción de Elzbieta Bortkiewicz

Anuncios

artista

de repente soy pintor.
una chica de Galveston me da
50$ por la pintura de un hombre
que flota en un cielo ensombrecido
con una chocolatina en la mano.

luego un joven de barba negra
se acerca
y le vendo tres por 80$.
le gustan las pinturas cañeras*
en las que escribo
“dispara mierda” o “EL ARTE SUVLIME ES
PURA MIERDA, COMPRA TACOS”.

puedo pintar un cuadro en 5 minutos.
uso acrílicos, pinto directamente con
el tubo.
hago el lado izquierdo del cuadro
primero con la mano izquierda y luego
termino el lado derecho con la
mano derecha.

ahora el hombre de barba negra
vuelve con un amigo con el pelo
de punta y traen una chica
rubia con ellos.
barba negra sigue siendo un pringao*:
le vendo un cacho de mierda –
un perro naranja con la palabra
“PERRO” escrita en el costado.

pelo pincho* quiere tres cuadros
por los que pido 70$.
no tiene el dinero.
me quedo los cuadros pero
promete enviarme una
chica llamada Judy
con liguero y tacones altos.
ya le ha hablado de mí:
“un escritor de fama mundial”, le dijo
y ella dijo, “¡ay, no!” y se subió
el vestido hasta la cabeza.
“eso quiero”, le digo.

luego regatearemos las condiciones
yo quería hacerle el amor primero
y la mamada después,
“¿y qué tal la mamada primero y
hacer el amor después?”, pregunto.

“eso no funciona”, dije
yo.

y nos pusimos de acuerdo:
Judy se pasaría y
luego
yo le daría a ella los
3 cuadros.
así que fíjense:
vuelta al sistema de trueque,
la única forma de ganarle a
la inflación.

no obstante,
me gustaría
fundar el Movimiento de Liberación Masculina:
quiero que una mujer me dé a mí 3 de sus
cuadros después de haberle
hecho el amor,
y si no sabe pintar
puede dejarme
unos pendientes de oro
o tal vez un pedazo de oreja
en memoria de alguien que
sí sabía.

Charles Bukowski

Del libro, El amor es un perro del infierno
Poemas 1974-1977
Traducción de Ciro Arbós

*Cañeras: Argot. Ruidoso. (pinturas ruidosas).
*Pringao: persona ingenua, incauta, que se deja
engañar fácilmente.
*Pincho: se refiere al amigo con el pelo de punta.

*