Jaime

[HAY UN MODO]

HAY UN MODO de que me hagas completamente feliz, amor mío: muérete.

Jaime Sabines

De, Diario semanario y poemas en prosa (1961)

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[Quebrado, como un plato]

QUEBRADO, como un plato
quebrado de deseos, nostalgias, sueños
yo soy este que quiere a fulana el día trece de cada mes
y este que llora por la otra y la otra cuando las recuerda.
¡Qué deseo de hembras maduras
y mujeres tiernas!
Mi brazo derecho quiere una cintura
y mi brazo izquierdo una cabeza.
Mi boca quiere morder y secar lágrimas.
Voy del placer a la ternura
en la casa del loco,
encendiendo veladoras
y quemando mis dedos como copal
cantando con el pecho una ronca canción obscura.
Estoy perdido y quebrado
y no tengo nada ni a nadie,
ni puedo hablar ni sirve.
Solo puedo moverme
mientras me cae la ceniza
y me caen piedras y sombras.

Jaime Sabines

Del libro, Tarumba (1956)

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Memorias fantasmas

A Jimmy Luna

Los poemas todavía contienen
imágenes a colores, pero las estrofas
–películas cortas en cámara lenta– cuentan
historias con actores desconocidos.
Ya no siento esa compulsión de escribir poemas;
prefiero releer a Szymborska,
Cavafis, Bishop, Góngora,
Quevedo, Emily Dickinson.

Hoy los poemas que no plasmo
en la página me importan tanto,
– no ¡más! – que mis torpes
y repetitivas palabras, y la melancolía
permanente de mis notas.

También canjearía todos mis versos
por ese beso cuando tu lengua
me arrancó hasta el alma
y, por un instante infinito,
nos entregamos todo.

Hoy nada es más sagrado
que ese instante cuando dos seres
se reconocen, sin defensas, y heredan
el fantasma de la memoria.

Jaime Manrique Ardilla

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