federico

Mi último ruego

Ódiame por piedad, yo te lo pido…
¡Ódiame sin medida ni clemencia!
Odio quiero yo más que indiferencia
El rencor hiere menos que el olvido.

Yo quedaré, si me odias, convencido,
de que me amaste ayer con insistencia,
pues estoy cierto de que en la existencia
tan solo se odia lo que se ha querido.

En pago de esta saña desmedida
te daré el alma i esta misma vida
que tu desdén, a pausas, me arrebata…

¡Te daré todo lo que tú apetezcas!
¿Qué más quieres de mí? Ya ves, ingrata
¡te ofrezco el alma, porque me aborrezcas!

Federico Barreto

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