este

Fuera de la puerta este

Fuera de la puerta este
Las muchachas aparecen como nubes.
Aun cuando son hermosas,
Ninguna es todavía la que habita en mi pecho.

Sólo con la vestida de blanco
Y chalina esmeralda
Querría yo encontrarme.

Fuera de la puerta exterior
Las muchachas parecen flores de sauce.
Aunque son tan lindas,
Ninguna es todavía la que está en mi corazón.

Solo la vestida de blanco
Y pañuelo escarlata
Quiero yo ver.

Del Libro de los cantos

*

Anuncios

ella se enfada cuando escribo poemas como este

Besarte era dar a la llave de contacto,
se encendía el mundo,
sólo era posible dar conmigo preguntando por ti.
Fuiste el epicentro de esa pregunta llamada nosotros,
de esa certeza llamada final.
Me rompiste el corazón de todos los modos posibles
y por escapar de las verbenas del victimismo
diré que supongo que yo a ti también.

Por ti abandoné los restos de diplomacia
y me hice un alumno destacado
en la universidad del rencor.
Después intentabas arreglarlo
con una sonrisa comercial,
-decías que todo cambiaría-
pero era sólo un ejercicio cosmético.
Claro que te eche de menos,
pero los buenos recuerdos se fueron
como un ladrón saltando tapias.
Siempre sucede cuando utilizas el perdón como rehén,
cuando la disculpa es sólo tu moneda de cambio.
Hubiera sido mejor de otra manera.

Si fuistes todo, si viajamos de la mano a ninguna parte
pero llegamos a todos los lugares necesarios,
si volamos juntos
y siempre me abriste la puerta
con la cadena echada,
¿Cómo no vas a ser la destinataria?
¿Cómo sacarte del punto de mira?
¿Cómo no buscarte en otra piel?

Marwan

**

Este dolor, raíz, esencia de este

Este dolor, raíz, esencia de este
pobre cuerpo que habito, que soy,
que me hace ser,
este dolor sin ecos,
de pétalo arrancado,
que a veces totalmente se vacía en mi forma,
que es como una ventana cerrada al infinito.
Este dolor oscuro, rasgado, delirante,
este dolor que a veces tiene mi misma forma,
que me hace creer que soy,
sin cuerpo, sin sentidos, sin dolor,
sólo un grito en la sombra.
Este dolor de fuego quemando mis paredes,
consumiendo mis noches en su llama amarilla,
este dolor de grito desgarrado,
de luna destrozada.
Este dolor, mi vida, esta agonía.
Este dolor, mi cuerpo.

Idea Vilariño
(1942)

*