dolor

la araña

y luego está aquella vez en
Nueva Orleans
vivía con una mujer gorda,
Marie, en el Barrio Francés
y me puse muy enfermo.
ella estaba en el trabajo
me puse de rodillas
en la cocina
aquella tarde y
recé. yo no era un
hombre religioso
pero la tarde era muy oscura
y recé:
“Querido Dios: si me dejas vivir,
te prometo que no volveré a probar
la bebida”.
me arrodillé y fue como en
una película-
cuando terminé de rezar
las nubes se dispersaron y el sol se filtró
por las cortinas
cayendo sobre mí.
entonces me levanté y fui a cagar.
había una araña grande en el baño de Marie
pero cagué de todas formas.
una hora más tarde empecé a sentirme mucho
mejor. di un paseo por el barrio
sonriendo a la gente.
pasé por el supermercado a comprar una docena
de cervezas para Marie.
empecé a sentirme tan bien que una hora más tarde
estaba en la cocina abriendo
una de las cervezas.
me la bebí y luego otra
y luego fui y
maté a la araña.
cuando Marie volvió de trabajar le di un beso,
después estuvimos hablando en la cocina
mientras ella hacía la cena.
me preguntó qué había hecho ese día
y yo le dije que había matado a la
araña. no se
enfadó. era buena
gente.

Charles Bukowski

Del libro, El amor es un perro del infierno
poemas 1974-1977. Traducción de Ciro Arbós

*

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Este dolor, raíz, esencia de este

Este dolor, raíz, esencia de este
pobre cuerpo que habito, que soy,
que me hace ser,
este dolor sin ecos,
de pétalo arrancado,
que a veces totalmente se vacía en mi forma,
que es como una ventana cerrada al infinito.
Este dolor oscuro, rasgado, delirante,
este dolor que a veces tiene mi misma forma,
que me hace creer que soy,
sin cuerpo, sin sentidos, sin dolor,
sólo un grito en la sombra.
Este dolor de fuego quemando mis paredes,
consumiendo mis noches en su llama amarilla,
este dolor de grito desgarrado,
de luna destrozada.
Este dolor, mi vida, esta agonía.
Este dolor, mi cuerpo.

Idea Vilariño
(1942)

*

El hombre imaginario

El hombre imaginario
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario

De los muros que son imaginarios
penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imaginarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios

Todas las tardes tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios

Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte del sol imaginario

Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario

Nicanor Parra