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ANUNCIOS POR PALABRAS

CUALQUIERA, que conozca el paradero
de la compasión (fantasía del alma)
-¡que avise!, ¡que avise!
Que lo cante a voz en grito
y baile como si perdiera la razón
jubiloso bajo el frágil sauce
eternamente a punto de romper en llanto.

ENSEÑO a callar
en todos los idiomas
según el método de contemplar
el cielo estrellado,
las quijadas del sinantropus,
el plancton,
el copo de nieve.

DEVUELVO el amor.
¡Atención! ¡Ganga!
En la hierba de antaño,
cuando, bañados de sol hasta el cuello
yacéis, mientras baila el viento
(maestro del baile de vuestros cabellos).
Ofertas a “Sueño”.

SE BUSCA persona
para llorar
por los ancianos que en los asilos
mueren. Sírvanse
presentarse sin referencias
ni solicitudes por escrito.
Los papeles serán destruidos
sin acuse de recibo.

POR LAS PROMESAS de mi esposo
-que os engañaba con los colores
del populoso mundo, con su jaleo,
con una copla desde la ventana, con un perro
detrás de la pared-
de que nunca estaríais solos
en penumbra, en silencio y sin aliento
-responder no puedo.
La noche, viuda del Día.

Wislawa Szymborska

Del libro: LLAMADA AL YETI (1957)
Traducción de Elzbieta Bortkiewicz

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LAS CUATRO DE LA MADRUGADA

Hora de la noche al día.
Hora de un costado al otro.
Hora para treintañeros.

Hora acicalada para el canto del gallo.
Hora en que la tierra niega nuestros nombres.
Hora en que el viento sopla desde los astros extintos.
Hora de y-si-tras-de-nosotros-no-quedara-nada.

Hora vacía.
Sorda,estéril.
Fondo de todas las horas.

Nadie se siente bien a las cuatro de la madrugada.
Si las hormigas se sienten bien a las cuatro de la madrugada,

habrá que felicitarlas. Y que lleguen las cinco,
si es que tenemos que seguir viviendo.

Wislawa Szymborska

Del libro: LLAMADA AL YETI (1957)
Traducción de Gerardo Beltrán

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Última carta

Oh tú amor de mi vida
me había equivocado.
No eras tú no eras tú
o no eras más que tú
y yo te quise al otro.

Que fueras tú que fueras
que llevaras tu nombre
que vieras con tus ojos
y que me conocieras
ya me justificaba.

Qué voy a hacer ahora
con este amor con cartas
que escribí para quién
qué haré ya con mi vida
con lo que soy con versos
que ahora me hacen gracia.

Pensé en dejarlo todo
pensé en abrir el gas
lamento que no sea
ya posible un convento.

Día a día me miro
te miro y me hace gracia
y pienso abrir el gas
y siempre lo postergo.

Pienso otras cosas pienso
que tal vez seas el otro
que quizás una noche
se rompa una corteza
que un milagro te entregue
y vea que eras tú
el que quise el que quiero.

Idea Vilariño
(s.f. hallado en 1992)

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