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LAS CUATRO DE LA MADRUGADA

Hora de la noche al día.
Hora de un costado al otro.
Hora para treintañeros.

Hora acicalada para el canto del gallo.
Hora en que la tierra niega nuestros nombres.
Hora en que el viento sopla desde los astros extintos.
Hora de y-si-tras-de-nosotros-no-quedara-nada.

Hora vacía.
Sorda,estéril.
Fondo de todas las horas.

Nadie se siente bien a las cuatro de la madrugada.
Si las hormigas se sienten bien a las cuatro de la madrugada,

habrá que felicitarlas. Y que lleguen las cinco,
si es que tenemos que seguir viviendo.

Wislawa Szymborska

Del libro: LLAMADA AL YETI (1957)
Traducción de Gerardo Beltrán

**

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El doctor

Estoy preocupado,
hacía demasiado que no me encontraba así.
Siento que la vida me da patadas por el pecho,
que tengo una tropa de niños salvajes botando en las costillas,
que un brutal tsunami va a galope por mi cráneo.

He ido al doctor a por respuestas.
Dice que no me preocupe,
pero ante mi insistencia,
y para calmarme,
accedió a hacerme unos análisis
y el resultado es preocupante:
subida súbita de los niveles corporales de adrenalina,
dopamina, serotonina, oxitócina y vasopresina,
estrógenos y testosterona disparadas,
las endorfinas en ala delta por el cielo más azul de este verano.
Y no solo eso. También acuso falta de concentración,
exaltación intensa parecida a la que se produce
cuando consumes sustancias psicoactivas,
reducción de la presión sanguínea,
dilatación de los capilares subcutáneos,
disminución drástica de la sensibilidad al dolor,
las pupilas colonizando todo el iris
y además me he vuelto más valiente, temerario y audaz.

Y dice que tú eres la responsable,
que tú tienes la culpa de todo
y que no es grave,
que no me preocupe
que simplemente
me he enamorado.

Marwan

*

Los más raros

No es frecuente verlo
porque donde hay multitud
ellos
no están.
Esos tipos raros no son
muchos,
pero de ellos
provienen
los pocos
cuadros buenos
las pocas
buenas sinfonías
los pocos
buenos libros
y otras
obras.
Y de los
mejores de los
extraños
quizás
nada.
Ellos son
sus propias
pinturas
sus propios
libros
su propia
música
su propia
obra.
A veces me parece
verlos
por ejemplo
cierto viejo
sentado en cierto
banco
de una cierta
manera
o
un rostro fugaz
en un automóvil
que pasa
en dirección
contraria
o
hay un cierto movimiento
en las manos
de un chico o una chica
que empaqueta
las cosas
en el supermercado.
A veces
incluso es alguien
con quien estuviste
viviendo
algún tiempo,
te vas a dar cuenta
de una mirada rápida
y luminosa
que nunca
le habías visto
antes.
A veces
sólo notarás
su
existencia
repentinamente
en un
vívido
recuerdo.
Algunos meses
algunos años
después de que se hayan
ido.
Recuerdo
a uno:
Tenía unos
20 años
iba borracho a
las 10 de la mañana
se miraba en un
espejo
resquebrajado
de Nueva Orleans,
un rostro soñador
contra los
muros
del mundo
¿Qué
ha sido
de mí?

Charles Bukowski

*