cerca

Para Marilyn M.

Vistíendote de luminosas cenizas,
tu cuerpo seguro,
blanco de lágrimas de vainilla,
encendía cirios para hombres
en noches oscuras,
y ahora tu noche es más oscura
que el alcance del cirio
y te olvidaremos, un poco,
y no es bueno,
pues los cuerpos reales están más cerca
y mientras los gusanos ansían tus huesos,
quisiera decirte que
esto mismo le sucede a osos y elefantes
a tiranos y héroes y hormigas
y ranas,
sin embargo algo nos entregaste,
cierta clase de victoria menor
y por eso digo: bien
dejemos de lamentamos,
como una flor marchita y desechada,
olvidamos, recordamos,
esperamos: niña, niña, niña,
levanto mi copa un minuto entero
y sonrío.

Charles Bukowski

Del libro, It Catches my heart in its hand
Traducción, Roberto Castillo Udiarte

Poema en su idioma original

For Marilyn M.

slipping keenly into gright ashes,
target of vanilla tears
your sure body lit candles for men
on dark nughts,
and now your night is darker
than the candle´s reach
and we will forget you, somewhat,
and it is not kind
but real bodies are nearer
and as the worms pant for your bones,
i would so like to tell you
that this happens to bears and elephants
to tryants and heroes and ants
and frogs,
still, you brought us something,
some type of small victory,
and for this i say: good
and let us grieve no more;
like a flower dried and thrown away,
we forget, we remember,
we wait. child, child, child,
I rise my drink a full minute
and smile.

Charles Bukowski

**

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Estoy demasiado cerca

Estoy demasiado cerca para que él sueñe conmigo.
No vuelo sobre él, de él no huyo
entre las raíces arbóreas. Estoy demasiado cerca.
No es mi voz el canto del pez en la red.
Ni de mi dedo rueda el anillo.
Estoy demasiado cerca. La gran casa arde
sin mí gritando socorro. Demasiado cerca
para que taña la campana en mi cabello.
Estoy demasiado cerca para que pueda entrar como un huésped
que abriera las paredes a su paso.
Ya jamás volveré a morir tan levemente,
tan fuera del cuerpo, tan inconsciente,
como antaño en su sueño. Estoy demasiado cerca,
demasiado cerca. Oigo el silbido
y veo la escama reluciente de esta palabra,
petrificada en abrazo. Él duerme,
en este momento, más al alcance de la cajera de un circo
ambulante con un solo león, vista una vez en la vida,
que de mí que estoy a su lado.
Ahora, para ella crece en él el valle
de hojas rojas cerrado por una montaña nevada
en el aire azul. Estoy demasiado cerca,
para caer del cielo. Mi grito
sólo podría despertarle. Pobre,
limitada a mi propia figura,
mas he sido abedul, he sido lagarto,
y salía de tiempos y damascos
mudando los colores de mi piel. Y tenía
el don de desaparecer de sus ojos asombrados,
lo cual es la riqueza de las riquezas. Estoy demasiado cerca,
demasiado cerca para que él sueñe conmigo.
Saco mi brazo que está debajo de su cabeza dormida,
Mi brazo dormido, lleno de agujas imaginarias.
En la punta de cada una de ellas, para su recuento,
Se han sentado ángeles caídos.

Wislawa Szymborska
(Traducción de Elzbieta Borkiewicz)