Conversación con mi hija

Muchas cosas pasarán sobre tu cuerpo
lluvia, deseos, labios, tiempo
gastarán tu piel y por dentro tu alma.
A menudo tendrás que saludar
a la fe, a la esperanza, a la caridad.
Son cuestiones inevitables,
usa la cortesía y santas pascuas.
Te acosarán a respuestas blanco sobre negro
y viva la civilización, te gritarán
y cuando entiendas por fin que el mundo
es redondo habrás perdido para siempre.

Sobre tus hombros la llevarás,
a la civilización te digo,
vestida de gringa, o de sueca o de japonesa:
esta dama lee a Platón,
se bendice las axilas con desodorantes,
toma Coca-Cola y no permite
que la saluden con el sombrero puesto.
Usa siempre la cortesía y
no se te olvide, hija
lavarte los dientes todas las mañanas
y apagar la luz antes de dormir.

María Mercedes Carranza

Del libro: Tengo miedo

*

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Los pájaros clavan sus picos en mi carne…

Los pájaros clavan sus picos en mi carne.

Sobre mis palmas reposan. Beben el agua de mis ojos y mi
lengua calla. La dicha de ser su alimento no me alcanza.

Otra será mi gloria, no los cielos.

Felipe García Quintero
(1993)

Bogota, 1982

Nadie mira a nadie de frente,
de norte a sur la desconfianza, el recelo
entre sonrisas y cuidadas cortesías.
Turbios el aire y el miedo
en todos los zaguanes y ascensores, en las camas.
Una lluvia floja cae
como diluvio: ciudad de mundo
que no conocerá la alegría.
Olores blandos que recuerdos parecen
tras tantos años que en el aire están.
Ciudad a medio hacer, siempre a punto de parecerse a algo
como una muchacha que comienza a menstruar,
precaria, sin belleza alguna.
Patios decimonónicos* con geranios
donde ancianas señoras todavía sirven chocolate;
patios de inquilinato*
en los que habitan calcinados la mugre y el dolor.
En las calles empinadas y siempre crepusculares,
luz opaca como filtrada por sementinas* láminas de alabastro*,
ocurren escenas tan familiares como la muerte y el amor;
estas calles son el laberinto donde he de andar y desandar
todos los pasos que al final serán mi vida.
Grises las paredes, los árboles
y de los habitantes el aire de la frente a los pies.
A lo lejos el verde existe, un verde metálico y sereno,
un verde Patinir* de laguna o río,
y tras los cerros tal vez puede verse el sol.
La ciudad que amo se parece demasiado a mi vida;
nos unen el cansancio y el tedio de la convivencia
pero también la costumbre irreemplazable y el viento.

María Mercedes Carranza

Del libro: Espejos y retratos

*Decimónicos: que está anticuado o pasado de moda.
*Inquilinato: casa grande o edificio donde viven en pequeñas habitaciones, en forma hacinada, gente de extracción humilde.
*Sementinas: cosa que es el origen de otra.
*Alabastro: piedra blanca y translúcida, parecida al mármol, que se trabaja fácilmente y se usa en escultura y decoración.
*Patinir: se refiere a una pintura de Joachim Patinir.

*