Sor Juana Inés de la Cruz

QUE EXPLICA CONCEPTOS DE AMANTE

*Glosa

       Luego que te vi, te amé:
       porque amarte, y ver tu Cielo,
       bien pudieron ser dos cosas,
       pero ninguna primero.

De mi vida la conquista
tuvo término en quererte;
y porque jamás resista,
Celia, hasta llegar a verte
solamente tuve vista.
Pero, aunque luego te amé,
como para que te amara
necesario el verte fue,
porque vista no faltara,
luego que te vi, te amé.
Pero viendo mi ardimiento,
Señora, tu tiranía
quiso, con rigor sangriento,
castigar como osadía
lo que en mí fue rendimiento.
Ofendióte mi desvelo;
más no porque mi destino
incitado de mi anhelo
ofenderte quiso, sino
porque amarte y ver tu Cielo…
Y el no querer estimar,
fue por no dar a entender
que yo te pude obligar,
como si el agradecer
fuera lo mismo que amar.
Que el mostrarse las hermosas
en ocasión oportuna
ya obligadas, ya amorosas,
aunque casi siempre es una,
bien pudieron ser dos cosas.
Mas con razón estás dura:
pues para tenerme atado
en mi amorosa locura,
era superfluo tu agrado,
sobrándome tu hermosura.
Y así, justamente, esmero
en tu servicio finezas;
pues que tiene el mundo, infiero,
después de ti mil bellezas,
pero ninguna primero.

Sor Juana Inés de la Cruz

*

Muestra a la Hermosura el evidente riesgo de despreciada después de poseída

*Glosa

     Rosa que al prado, encarnada,
     te ostentas presuntuosa
     de grana y carmín bañada:
     campa lozana y gustosa;
     pero no, que siendo hermosa
     también serás desdichada.

¿Ves, de tu candor, que apura
al Alba el primer albor?
Pues tanto el riesgo es mayor
cuanto es mayor la hermosura.
No vivas de ella segura:
que si consientes, errada,
que te corte mano osada
por gozar beldad y olor,
en perdiéndose el color
también serás desdichada.
¿Ves a aquél que más indicia
de seguro en su fineza?
Pues no estima la belleza
más de en cuanto la codicia.
Huye la astuta caricia;
que si, necia y confiada,
te aseguras en lo amada,
te hallarás después corrida;
que, en llegando a poseída,
también serás desdichada.
A ninguno tu beldad
entregues, que es sinrazón
que sirva tu perfección
de triunfo a su vanidad.
Goza la celebridad
común, sin verte empleada
en quien, después de lograda,
no te acierte a venerar;
que, en siendo particular,
también serás desdichada.

Sor Juana Inés de la Cruz

*La glosa es una forma poética en que un poema comenta o desarrolla otro poema, usando líneas sucesivas del poema original como línea final de cada estrofa del poema nuevo.

*

EXHORTA A CONOCER LOS BIENES FRÁGILES

*Glosa

“Presto celos llorarás “…

En vano tu canto suena:
pues no advierte, en su desdicha,
que será el fin de tu dicha
el principio de tu pena.
El loco orgullo refrena,
de que tan ufano estás
sin advertir, cuando das
cuenta al aire de tus bienes,
que, si ahora dichas tienes,
presto celos llorarás.
En lo dulce de tu canto,
el justo temor te avisa
que en un amante no hay risa
que no se alterne con llanto.
No te desvanezca tanto
el favor: que te hallarás
burlado y conocerás
cuánto es necio un confïado;
que, si hoy blasonas de amado,
presto celos llorarás.
Advierte que el mismo estado
que al amante venturoso
lo constituye dichoso,
le amenaza desdichado,
pues le da tan alto grado
por derribarlo, no más;
y así tú, que ahora estás
en tal altura, no ignores
que, si hoy ostentas favores,
presto celos llorarás.
La gloria más levantada,
que Amor a tu dicha ordena,
contémplala como ajena
y ténla como prestada.
No tu ambición, engañada,
piense que eterno serás
en las dichas; pues verás
que hay áspid entre las flores,
y que, si hoy cantas favores,
presto celos llorarás.

Sor Juana Inés de la Cruz