Charles Bukowski

scarlet

me alegra
verlas llegar
oír
el sonido de sus tacones
aproximándose a mi puerta

la felicidad
me inunda
cuando se despiden
y
el repiqueteo
de los tacones
se pierde
en la distancia

soy
un hombre feliz haciendo el amor
preocupándome por ellas

la alegría
no me abandona
si todo termina

y
considerando
la inagotable sucesión
de principios y finales
hallarás en mí
a un hombre satisfecho
de la propia vida

los gatos caminan
en pequeños círculos

la tierra gira
alrededor del sol

el teléfono suena

“¡hola!
¿cómo estás?”

es
la
pelirroja

“muy bien
vente a casa”
contesto

cuelgo
pensando
si
la vida
se
reduce
a
esto

voy
al baño

cago
lentamente

me afeito
me ducho
me perfumo
me visto

saco
la basura
las botellas vacías
—muchas—

espero
en mi sillón
preferido

la música
de los tacones
vibra en el aire
trae a la memoria
la imagen
de un batallón
de infantería
rodeándome
me pregunto:
“¿podré vencer?”

es
ella
scarlet

la llave de la cocina
continúa goteando
debo cambiar el empaque

mañana
me ocuparé
de eso

Charles Bukowski

Del libro Una de las más ardientes y otros poemas
Traducción de Esteban Moore

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criaturas

un mundo plagado de hijos de gente exitosa
en bicicleta
recorriendo los bulevares de Holliwood
a las 3 y 11 pasado meridiano
de un martes por la tarde.

por salvar esta imagen algunos ejércitos murieron
murieron
esto es lo que muchas damas desean:
fracciones rellenas
seres que no son
pedaleando
o deteniéndose a charlar un poco
todavía sentados sobre las bicis
la suave brisa acariciando
sus rostros imperturbables.

no entiendo realmente nada
exceptuando quizás que los ejércitos matan
a la gente equivocada
pero usualmente lo hacen:
piensan que el enemigo
es aquel contra el que son dirigidos
en lugar de ser
aquellos que los dirigen:
los padres de las criaturas.

Charles Bukowski

Del libro Una de las más ardientes y otros poemas
Traducción de Esteban Moore

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