NOTICIAS DE HOSPITAL

Echamos a suertes quién debía ir a verlo.
Me tocó a mí. Me levanté de la mesa.
Se acercaban ya las horas de visita al hospital.

No respondió nada a mi saludo.
Quería cogerle de la mano, la aparto
como un perro hambriento que no suelta su hueso.

Parecía como si le diera vergüenza morir.
No sé de qué se habla con alguien como él.
Nuestras miradas se evitaban como en un fotomontaje.

No dijo ni quedate, ni vete.
No preguntó por nadie de los de nuestra mesa.
Ni por ti, Juancho, ni por ti, Moncho, ni por ti, Pancho.

Empezó a dolerme la cabeza. ¿Quién se le muere a quién?
Exalté la medicina y las tres lilas del vaso.
Hablé del sol y fuí apagándome.

Qué bien que haya peldaños para salir corriendo.
Qué bien que haya una puerta para poder abrirla.
Qué bien que me esperen en esa mesa.

El olor a hospital me provoca náuseas.

Wislawa Szymborska

Del libro, QUÉ ALEGRÍA MÁS GRANDE (1967)
Traducción, David Carrión Sánchez

**

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.