Esqueleto de dinosaurio

AMADOS HERMANOS,
he aquí un ejemplo de malas proporciones:
un esqueleto de dinosaurio se yergue ante nosotros.

Queridos amigos,
a la izquierda, la cola hasta un nunca acabar,
a la derecha, el cuello hasta el otro.

Distinguidos Camaradas,
en el centro, cuatro patas que se atascaron en el fango
bajo la colina del tronco.

Amables Ciudadanos,
la naturaleza no se equivoca, pero le gustan las bromas:
fíjense ustedes en esa pequeña y ridícula cabeza.

Señoras y Señores,
una cabeza así no pudo prever nada
y por eso es la cabeza de un monstruo extinguido.

Venerable Congregación,
muy poco cerebro y demasiada hambre,
más estupido sueño que razonable temor.

Honorables Visitantes,
en ese aspecto nuestra condición fisica es mucho mejor,
la vida es hermosa y la tierra es nuestra.

Ilustres Delegados,
un cielo estrellado sobre la caña pensante,
y la ley moral en ella.

Distinguida Comisión,
sucedío una vez
y tal vez sólo bajo este único Sol.

Alto Consejo,
qué diestras manos,
qué elocuentes labios,
cuánta cabeza sobre los hombros.

Suprema Instancia,
cuánta responsabilidad en el lugar de la cola.

Wislawa Szymborska

Del libro, Si acaso (1972)
Traducción de Gerardo Beltrán

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